NAVIDAD: Últimamente nos reunimos alrededor de 10 personas, pero el año pasado bajó la concurrencia, además debido al frio se organizó comida en lugar de cena. Vivimos un poco –o muy– lejos de todo, esto ocasiona que algunos familiares no quieran o no puedan venir, además de que hace mucho frio.
Existen 3 terrenos con casas, en uno vive mi hermana, en otro –donde hay 3 casas– mi hija y en el último yo vivo, pero familia somos únicamente las 3. En las otras dos casas viven un arquitecto originario de Guatemala pero que vive en México hace mucho, y Maru, quién nos ayuda con los perritos, ya que tenemos 10.
En esta ocasión les regalé las camisetas y tazas con el árbol genealógico de la familia que hicimos en la UTE. Tuvo mucho éxito. “¿De quién fue la idea?”, preguntaron y les dije de mi maestro Francisco de “Mis Memorias x Escrito”.
Bueno, en esa comida estuvimos mis hermanos Dora y Ramón, con su esposa; mi nieto Alex y su novia Julia y Maru. Mi hija Leslíe no estuvo, porque se fue a un retiro en Jalapa del 14 de diciembre hasta el 11 de enero, tiene que estar al corriente porque va a otro a la India, creo en abril o mayo. Mi hijo Hugo tampoco fue.
Dicha celebración fue en casa de Dora. Nos la pasamos muy bien, con botanas, bebidas, varias ensaladas y ravioles. Dora hizo bacalao: uno vegetariano y otro normal, también hubo pastel y ponche. Primer año que no hubo regalos, que normalmente se abren enfrente de todos, para ver qué es y tomar fotos. Mi nieto y su compañera se quedaron a dormir, por cierto que me enteré que en verano se van a Alemania a vivir unos tres años, ella es alemana y quiere hacer una maestría en su patria. Estoy contenta por él, de chico estuvo viviendo en España, pero todavía era dependiente de su mamá. Contradictoriamente –creo– me entró la depresión por pensar que, tal vez, ya no esté cuando él regrese.
ESPERANDO EL AÑO NUEVO: También fue comida, pero en mi casa. A mi hermano Ramón tuve que decirle el menú para que decidiera si iba o no. Estuvieron mis hermanos Dora y Ramón, su esposa, el Arq. Benítez –quien al principio llegó a vivir con dos hijos, pero ahora solo está él– y Maru. Hugo, mi hijo tampoco fue.
También hubo, botanitas, ponche, vino, pastas, ensaladas de las que aprendí en el curso de Comida Vegetariana que tomé en la UTE, pastel y pastel de carne; una receta de Dora de la Secundaria, que tuvo mucho éxito. Nos la pasamos muy bien escuchando música navideña, en esta ocasión no fue mi nieto, porque se fueron de vacaciones a Huatulco.