Recuerdo que a los primeros cuatro hijos, incluida yo, no nos daban dinero los domingos. Nos llevaban a nadar a algún balneario, que hay muchos en el Estado de Morelos, donde vivíamos. En otras ocasiones íbamos al zócalo que está frente al Palacio Municipal, el cual tenía al centro un kiosco en el que tocaba una banda. Había un jardín, bancas y un espacio alrededor, donde la gente daba vueltas y en otros lugares vendían cosas de comer o artesanías. Ahí nos compraban algo. Esta actividad era todos los domingos
En Cuernavaca nos llevaban a Chapultepec, al zócalo o algún lugar cercano . Y cuando nos visitaban mis parientes del entonces Distrito Federal íbamos a un lugar llamado “Las Gardenias “ que contaba con alberca, restaurante y hospedaje.
Ya en la ahora Ciudad de México, a mis tres hermanos más chicos, Dora, Ramón y Belinda les daban dinero para que en el recreo se compraran algo que les gustara. Además les daban dinero para comprar los famosos timbres, que pegaban en una tarjeta de ahorro y después al llenarla les daban el dinero ahorrado, creo costaban cinco centavos. El dinero finalmente era para ellos.
No sé por qué pero se me quedó grabada la canción que decía:
“Una cartilla en la mano y bien puesto el corazón,
Necesita el mexicano, para salvar la Nación.
Enseñar a leer es una noble misión
Todos debemos poner empeño en esta misión
Guerra sin cuartel a la ignorancia,
Combatirla con las armas del saber
Y después cual gloriosa arrogancia
Veremos la cultura florecer”
¿Y a ustedes les daban “domingo”? ¿conocieron las cartillas de ahorro escolar?
6 de junio de 2022