Muy joven empecé a trabajar, me casé y tuve dos hijos: Leslíe y Hugo. Me separé de mi esposo y un tiempo después él murió en un accidente, así que siempre tuve la responsabilidad de mis hijos. Tal vez no fui tan buena madre pero ambos tienen su carrera y supongo que esto es un logro . Además siempre fuimos de paseo juntos cuando eran pequeños, en la medida de mis recursos.

También soy una activista, se me facilita hacer gestiones y ser muy persistente ante las autoridades. He aprendido mucho trabajando en comunidad y a veces obteniendo buenos resultados.

Pero en lo que creo que merezco un doctorado es siendo abuela. Mi hija tiene un hijo llamado Alejandro (le decimos Alex). Yo me jubilé en 1988 y él nació en 1991. Desde entonces he sido más feliz, pues cuando uno es madre y tiene toda la responsabilidad de los hijos no puede  ser tan consentidora, no así cuando se trata de los nietos, sobre todo siendo el único. Recuerdo cuando  me tocaba cuidarlo,  llevarlo y recogerlo del Montessori Churubusco, en Coyoacán, donde asistía desde los 4 meses. Era toda una odisea, se quedaba a dormir una noche y al otro día se lo llevaban  nuevamente. Mi hermana menor,  su papá o mamá hacían lo mismo, así nos turnábamos, ya que todos queríamos compartirlo.

Después me fui a vivir a San Andrés Totoltepec, Delegación Tlalpan, donde construí una casa dúplex y como al año se fueron a vivir temporalmente mi hija y mi nieto a una de las casas. Desde ahí algunos meses me hice cargo de él, llevándolo a otro Montessori, ubicado en San Pedro Mártir llamado ´La Aldea´´,  en ese entonces andábamos luchando por los servicios y seguridad en mi entorno y lo llevaba a las juntas, marchas, pleitos con la Delegación, a las Comunidades de Base a las que me metí, obviamente a las fiestas. Algunos compañeros pensaron que era mi hijo porque siempre andaba conmigo. 

Después, cuando estaba él en el Montessori ¨La Unión¨ haciendo la primaria, mi hija consiguió una beca y se fue hacer un Doctorado a España. Alex allá terminó la Primaria y cuando regresaron entró a la Secundaria y Preparatoria a una escuela bicultural llamada ¨Lancaster¨.

Él pensaba irse a estudiar a España, incluso fue a conocer algunas Universidades. Pero al final entró a la Facultad de Filosofía y Letras, a la Carrera de Letras Inglesas en la UNAM. Está por terminar su tesis y tiene una beca en la Fundación de las Letras Mexicanas.

También ha sido mi compañero de viaje por varios estados e incluso en  el extranjero. 

Me ha gustado intensamente el papel de abuela. Creo que lo he hecho bien. Él es un buen nieto y yo soy muy feliz. Tal vez merece un doctorado como nieto también. 

27 de julio de 2016

5 Replies to “Doctorado en ser abuela”

  1. Magda me gusta mucho que escribas todos tenemos muchas cosas qué contar y pocos nos atrevemos a hacerlo nuestras historias personales enriquecen la vida familiar. Felicidades por esto y me volveré tú seguidora.

  2. Que bonita tu historia Magdalena, me encanta y me permite conocer más de tí y tu familia, un gran esfuerzo el tuyo para escribir sobre tu vida, te mando un gran abrazo

  3. Sra. Magdalena, le escribo desde Colombia, me agrada leer las historias, que como la suya dejan huellas en la memoria, que van recogiendo tantos momentos, que al final son un tejido de vida. Abrazo fraterno!!!

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