Comentaré lo que de chiquita escuché que le sucedió a Don Josué Miranda. Fue en un pueblito llamado Jojutla, del Estado de Morelos, donde existían tres Iglesias: dos católicas y una anglicana.
Allá por los años cuarenta y tantos en el mencionado pueblo vivió Don Josué con tres de sus hijos, dos hombres y una mujer (Fernando, no recuerdo el nombre del otro hombre y Malila). Don Josué era ministro en el templo anglicano.
Malila fue madrina de bautizo de mi hermana Dora María Hernández Delgado.
Este pueblo tenía muy pocas calles, estaba el Palacio Municipal, el jardín y a tres calles pasaba un río que venía desde Zacatepec. También había un jardín de niños, una escuela primaria y una secundaria públicas, un hospital y un panteón..
Don Josué y sus hijos vivían en la calle de Riva Palacio y cuando a él le daba insomnio, salía a caminar por su calle. Contaba que en una ocasión se le acercó una señora cubierta de la cabeza, a la que no le pudo ver el rostro, y le suplicó que la acompañara al hospital porque tenía un enfermo y necesitaba verlo y ya era tarde. Él accedió y juntos caminaron hasta el hospital que estaba camino al panteón. Al llegar, la reja del hospital estaba cerrada. Ella se despidió y la atravesó sin abrirla. Él sintió escalofrío y regresó a su casa muy impresionado.
¿Quién sería esta misteriosa mujer? En la familia seguimos hablando de ello.
Junio de 2022
Si de chiquita te contaban historias parecidas compártelas en los comentarios. Me encantará leerlas.
Qué agasajo leerte Male… a ver si pronto te platico alguna de mis historias de fantasmas, aparecidos y presencias.