Recuerdo que en el trabajo las mujeres siempre íbamos de tacón alto. Muchas que llegaban cargando a sus hijos, se quitaban los zapatos de piso en la guardería y se cambiaban por los de tacones para entrar a sus respectivas oficinas . Qué esperanzas de trabajar con zapatos cómodos como ahora.
Allá a finales de los setenta o comienzos de los ochenta, en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) surgió un grupo de trabajadores autodenominado “Tendencia Democrática”. Resulta que a la salida de mi trabajo, que se encontraba en Fray Servando Teresa de Mier esquina con Bolívar, me fui a la marcha hacia el centro, recuerdo que este grupo salió por el Eje Central Lázaro Cárdenas, me fui detrás de ellos -iban de camisa azul-, ya no sé hasta dónde llegué, porque materialmente no aguantaba los pies y así con ampollas tuve que regresar a mi domicilio ubicado en Plutarco Elías Calles casi esquina con la Calzada de la Viga.
Curiosamente, años después fui a una marcha como en 2002, bajé del Metro Revolución y atravesé el Monumento a la Revolución y había puros trabajadores del SME, con muchos trabajos pasé para llegar a Reforma donde se encuentra el edificio de la Lotería. Me encontré a unos compañeros de los Sismos del 85 y les dije que regresaría para integrarme a su grupo, que iba a asomarme cómo estaba la marcha. Pero para mí mala suerte no sé cómo caí en un árbol rodeado de cemento y me lastimé el tobillo e inmediatamente se me inflamó, ya no pude caminar , traté de llegar a una parada del Metro y estaban cerradas así que tuve que caminar hasta Chapultepec, ahí una persona me ayudó a bajar y así llegué a mi domicilio. Fue una experiencia traumática por no poder quitarme los zapatos de tacón que llevaba.