Cuando éramos adolescentes, mi padre nos puso maestro de inglés que iba a nuestra casa. Sólo a mi hermano mayor le gustaba, yo siempre inventaba pretextos para no tomar la clase.
Tiempo después quise aprender inglés por las canciones que me gustaban . Cuando ya trabajaba me inscribí en el Coronet Hall. Después también iba con mi hija a otra por el rumbo de la Embajada Americana. En el CELE (Centro de Estudios de Lenguas Extranjeras) estudié italiano y portugués porque era requisito de titulación. En el Centro Cultural Universitario estudié francés. Pero la verdad es que aunque intenté fue muy poquito y no hablo ningún otro idioma, sólo el español. Dicen que los idiomas se facilitan cuando eres niño.
También siempre quise nadar muy bien, al estilo de Esther Williams, pero pues no. Eso sí, no me ahogo porque tomé clases, pero me hubiera gustado nadar mejor, aunque dice un amigo que “el hubiera” no existe .