Leí que las piñatas tienen su origen en la cultura China y que se extendieron por el mundo con los viajes de Marco Polo pero también hay historiadores que dicen que los mayas y aztecas practicaban un juego bastante similar. Ahora se usan en fiestas y sobre todo son típicas de las posadas navideñas aunque han perdido su carácter religioso.
Recuerdo algo que me quedó muy grabado: Vivía en Jojutla, Estado de Morelos (tierra zapatista) y en las posadas a una calle de mi domicilio, afuera de una casa estaban quebrando una piñata. No recuerdo el motivo por el que pasé por ahí y me dijeron que le pegara y me taparon los ojos, lo hice se rompió. El problema fue que me pidieron llevar una piñata para romperla al otro día. No podía decirles en mi casa que había estado ahí. Varios días no pasé por esa calle. Nunca supe si fue broma eso de reponerla.
Las piñatas también han estado presentes en los cumpleaños de mi nieto cuando era pequeño.
Aquí en San Andrés donde vivo, en una ocasión, cuando llegó un vecino nuevo, nos juntamos tres familias que teníamos niños pequeños y organizamos una piñata, para darles la bienvenida . Ellos tenían dos niños, al final solo yo quedé de organizadora, pero sí vinieron los niños de los otros vecinos. Se la pasaron muy contentos.