En 1967 compré un departamento en Plutarco Elías Calles, en la Ciudad de México, tenía algunas macetas. Siempre quise vivir en una casa, mi departamento estaba en un 4º piso y pensaba que cuando envejeciera ya no podría subir las escaleras.

Empecé a buscar un terreno, todos eran demasiados caros. Me ofrecieron uno en San Andrés Totoltepec, Delegación Tlalpan. Por ese rumbo vi uno que me gustó, casualmente unos colonos de ahí fueron arreglar un asunto de tipo jurídico a la oficina donde yo trabajaba, ya que la Secretaría tenía que reponerles un espacio en el cual ellos pusieron una gasolinera, que está al comienzo de la autopista México-Cuernavaca y donde recientemente se construyó una pequeña plaza, con varios negocios e incluso un Banco.

Fue así que a una de las personas le pregunté si sabía de algún terreno en venta, por lo que me citó en el poblado para mostrarme uno, cual sería mi sorpresa que se trataba del que me había gustado. Había una gran barda de fondo y tenía un camino como de 5 metros de ancho, de tezontle. Por ese rumbo no estaba tan caro, pero vio mi entusiasmo y nos lo vendió al precio que quiso, incluso ya con trato nos vendió el camino del frente, de 50 metros. Lo compramos entre dos hermanas y yo en 1981.

Tenía unos ahorros para hacerle la barda, pero mi hija estaba tomando un curso en Holanda y me dijo que la alcanzara para conocer algunos países. Nos vimos en Luxemburgo, en julio de 1985, pero nunca hice la barda. Finalmente vendí mi departamento y con unos ahorros empecé a construir una casa dúplex en 1992. No quedó terminada completamente, pero comencé con lo esencial.

Ya instalada empecé a sembrar alrededor de una malla ciclonada, al frente y atrás de la casa, cedros blancos, árboles frutales como capulín, duraznos, ciruelas, limones, higos, mandarinas, ciruela pasa, granada y pera; las plantas florales son bugambilias, noche buenas, llamaradas, rosas, hortensias, geranios y algunas más. La casa de mi hermana cuenta también con un capulín, duraznos, guayabas, peras, higos, nísperos y ciruelas. El terreno que era de otra hermana se lo vendió a mi hija en 2007, ella siembra verduras y hierbas de olor en macetas largas en una terraza al aire libre. También tiene tras plantas y un nogal.

Durante muchos años he regado los árboles frutales y las plantas, ahora sólo lo hago de vez en cuando, pero hay una persona que las riega dos veces a la semana. Sale bastante fruta, a veces no la podemos cortar por la altura, pero en general la consumimos y también la regalamos a vecinos y amistades.

Cuido mucho los árboles y las demás plantas, pero también tengo 11 perritos que a veces hacen hoyos en el jardín, pero ni modos, los quiero mucho mucho. 

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