Aún siento ese desconcierto y sensación de incredulidad de lo que estaba pasando el 19 de Septiembre de 1985, fecha que sirve como punto de referencia de antes y después de los sismos, punto que fue y es el 2 de Octubre de 1968, fechas que marcaron una época en el país, muy especialmente en la Ciudad de México, la más poblada del mundo, la ciudad que se había regido por un gobernante impuesto al pueblo en donde gracias a estas lamentables tragedias y a la ineptitud del gobierno, el pueblo ha tenido que tomar conciencia de su vivir en esta gran metrópoli tan llena de problemas y tan escasa de vivienda barata y democracia, aquí se han dado los grandes movimientos, como el surgimiento de La Tendencia Democrática de los trabajadores electricistas en 197, la famosa huelga del STUNAM en 1977, el surgimiento de la CONAMUP en 197, en 1982 la conformación de la CNTE, por maestros disidentes, la CNPA primer intento de agrupamiento de los campesinos independientes. Y como una respuesta del gobierno la apertura de la Reforma Política, que en mi opinión nació sin alternativas, fue como una mordaza para el pueblo y al paso de los años se ha comprobado.
Con estos antecedentes y muchos que posiblemente se me escapan, con los terremotos de los días 19 y 20 de Septiembre de 1985, los cuales no solamente ocurrieron en las viviendas grandes, edificios, hoteles, escuelas y comercios, sino también en las conciencias de los habitantes de la Ciudad, especialmente ese sacudimiento en nuestras mentes, trajo como consecuencia la organización, la ayuda pronta a sus semejantes, desde controlar el tráfico vehicular, como rescatar heridos y muertos de Tlatelolco (otra vez más centro de la desgracia) Hospital Juárez, Centro Médico, Multifamiliar Juárez, etc. etc. proveer de agua, alimentos y ropa a los damnificados, todo se dio como si se respondiera a algo ya calculado. Esta toma del poder del pueblo, por unos días, es y será el mejor ejemplo de que estamos preparados para gobernar y no ser gobernados por un puñado de gentes enquistadas en la estructura del gobierno, que sólo responde a sus intereses y al partido en turno, que se me imagina como el óxido adherido a ella. Pero el pueblo debe seguir luchando, a través de sus organizaciones ya sean sociales o políticas, para ser el agua que oxida al fierro, de esta forma y con el tiempo poder tirar esa estructura vieja e inservible, que nazca una nueva forma de convivencia, producto de la lucha y de las nuevas mentalidades, es decir, una auténtica democracia.
Muchos han escrito sobre los sismos y sus consecuencias, pero quiero exponer la experiencia de una organización de colonos, nacida con motivo de los sismos en el corazón de la ciudad, a unas cuantas cuadras del zócalo, del palacio nacional, donde se encuentra el máximo poder del país.
Esta unión de colonos se formó en un lugar donde no existía un mínimo de organización, pero contradictoriamente eran presas del maniqueísmo del PRI para sus campañas políticas y jamás se volvían a parar por ahí. Así surge esta organización de los pobres del centro, quienes vivían en su mayoría en monumentos históricos con rentas congeladas en muy malas condiciones, ya que los dueños no querían invertir en ellos.
En esta organización social tuve la satisfacción de participar muy activamente y quiero compartir algunos testimonios que recogí de mis compañeros y compañeras a los que entrevisté hace tiempo.

Todo empezó en Isabel la Católica
- “En Isabel la Católica 91 y 93 vivían unos compañeros de trabajo de mi mamá, le pidieron ayuda porque sus vecindades habían salido afectadas por el sismo. Entonces convocamos a una reunión, se corrió la voz y llegaron de otras muchas vecindades. Para el 29 de septiembre ya había 60 y con ellas formamos la Unión de Inquilinos y Damnificados del Centro.” (Leslíe Serna)
Evitamos el desalojo
- “Nuestras demandas eran el arraigo en el Centro; que no mandaran a la gente fuera si no se quería ir; una vivienda digna y barata, y que se tuvieran los servicios, porque muchas vecindades tenían servicios colectivos, pero afuera de su casa, en el patio, y no adentro. Pero sobre todo, la cuestión de la vivienda y de la ampliación de la expropiación eran nuestras principales demandas. (Magdalena Hernández )”
- “La Unión logró que hubiera vivienda provisional en la misma zona. Al principio fue difícil porque no se quería poner vivienda provisional en el centro, bueno. . .obstaculizaba el tráfico, se veía mal, según las autoridades. Pero finalmente nosotros hicimos propuestas de calles de dónde reubicar a los vecinos”. (José Meza)
Aprendimos a gritar nuestras demandas
- “En la primera marcha que hicimos había mucha gente, más bien todos los vecinos. Jamás, ni mi mamá ni nadie habían ido a una marcha. Entonces, con las consignas, como que quedaban sacados de onda. Había una que a mí me gustaba mucho, la de “Desalojo al Presidente pa´que vea lo que se siente”. Entonces que le digo a vecina “diga esa, Estela, diga esa” porque yo quería que ellos fueran los que motivaran, y me dijo “no, esa está muy fuerte, cómo le vamos a decir eso al Presidente, usted dígala” y ya que le digo “órale, los dos al mismo tiempo”. Y empezamos. . .y una viejita de la calle de 5 de Febrero me decía: “Soco, Soco, la del Presidente, la del Presidente” y ya no querían salir de esa consigna. Pero de repente si sentíamos miedo, cómo le vas a decir desalojo al Presidente. Pero sí regresamos bien motivados de esa manifestación; de ver cuánta gente había ahí: del Centro, de Tlatelolco y de un chorro de lados.. . .de saber que no éramos los únicos.” (Socorro Viveros)
- “Antes de haber participado en la organización, nunca había asistido a una marcha, mitin o algo así, y no, porque a mí las cosas de política no me llaman la atención. Aquí lo hice porque yo sentí que si nos veían, que éramos más personas, o sea si presentábamos mayor fuerza, quizá así nos iban hacer caso, y pues con la expropiación de la casa, se ve que sí nos tomaron en cuenta. A las marcha que hacíamos no nada más íbamos amas de casa, sino todos, es más hasta los niños, y la gente sabía perfectamente a lo que íbamos, pues veían las pancartas.” (Lourdes Arellano)

Logramos la expropiación de predios
- “El primer Decreto del 11 de octubre fue una acción del gobierno que buscaba contener la movilización popular. Se hizo tan rápidamente que hubo muchísimos errores. Se expropiaron escuelas y predios no dañados, y se dejaron fuera muchas vecindades afectadas. En la marcha del 12 de octubre, con el Decreto en las manos, entramos en la Comisión que se entrevistó con De la Madrid. Ahí expusimos que el decreto estaba incompleto.” (Leslíe Serna)
- “Las marchas y la exigencia de la ampliación de la expropiación es un logro de la Unión, sobre todo aquí en el Centro fue un mérito, porque yo recuerdo que antes de todo esto, había únicamente dos predios expropiados, el de Regina 42 y 85. Los tengo muy presentes. Entonces gracias a esa marcha que realizamos se logró que gran parte del Centro entrara dentro del Decreto Expropiatorio” (José Meza Rosas)
Aprendimos a redactar proyectos
- “La Fundación Ford nos dio un curso; ahí se hablaba de las experiencias que habíamos vivido, se nos empezó a instruir en el diseño de proyectos de vivienda para las zonas de desastre. Había gente de varios predios. Yo incluso elaboré un proyecto para mi vecindad, vimos que solo unidos íbamos a lograr cosas. Pero fue gracias a estos apoyos como empezamos a capacitarnos más.” (Mario Alberto Becerra)

Aprendimos a defender nuestra vivienda con apoyo de la UAM-A
- “Inmediatamente después del terremoto, el INAH pegó letreritos en las vecindades de que eran monumentos históricos, que no podían demolerse por ser patrimonio histórico. La comisión técnica de la organización estaba asesorada por la UAM –Azcapotzalco, los compañeros se convirtieron en expertos para defenderse con argumentos técnicos para acordar con el INAH la aprobación de cada proyecto, y con Renovación la cuestión financiera. Eran pleitos de horas y horas, de proyectos de rehabilitación, de costos, de demoliciones y reconstrucción, de todo eso.” (Leslíe Serna)
- “Una ayuda invaluable fue la de la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Azcapotzalco, porque por ellos se pudo salir adelante en esos primeros momentos. Posteriormente nos pudimos percatar del profesionalismo con que estuvieron trabajando, porque aparte de llevar a cabo toda esta serie de revisiones oculares, hicieron los anteproyectos de vivienda. La gente puso tanto amor, o sea, se involucró tanto con los compañeros arquitectos, que ya eran parte de aquí, del centro, y la gente incluso los apreciaba bastante. El apoyo principal de ellos fue en la cuestión técnica. Porque no había este tipo de apoyo, nada más el que dábamos nosotros a nivel de comisiones…Pero que yo recuerde nada más la Universidad Autónoma Metropolitana nos apoyó.” (José Meza Rosas)
- “Aquí en mi casa se hicieron las oficinas de la Unión, aquí trabajaron los arquitectos de la Metropolitana que llegaron luego luego . . .con bancos y todo lo que traían empezaron a dar forma a su oficina y pues. . . la vida aquí en la casa cambió mucho, fue ¡padrísima!, y es que era de trabajo, venía gente de todos lados, de todas las vecindades que p’a ver los arquitectos, entonces si se da un cambio de trabajo (Socorro Viveros)”
- “Los planos de la vecindad nos los hicieron a nosotros casi inmediatamente: hicieron el proyecto de cómo iba a quedar nuestra casa. Nos lo hicieron los estudiantes y los ingenieros de la Universidad Metropolitana; ellos lo hicieron sin cobrar ni un centavo. Nos vinieron asesorar, nos estuvieron ayudando. Con el apoyo de la Universidad Autónoma Metropolitana se consolidó más la organización se empezó hacer más grande, más fuerte, y esto pa´que se nos escuchara. Nuestra voz empezó a ser escuchada….(Juan José Medina)”

Cambiar las mentalidades también
- “Como estábamos ya más integrados, La Unión decidió ver la cuestión de la formación; además, porque había muchos chismes, zancadillas entre nosotros mismos. Entonces, una parte del trabajo fue la formación, es decir la capacitación de los miembros de la mesa directiva. En cada reunión que teníamos se trataban los puntos de cómo hacer una asamblea, cómo funciona una estructura democrática, cómo elegir a los representantes, etcétera. Entonces, más que todo nos centramos en el rollo ese, para que los compañeros pudieran ir a sus vecindades a poner en práctica lo que veíamos, y esto porque, pues, no se podía hacer en todas las vecindades. Pero era difícil el trabajo. La gente, su formación que traía, era totalmente de otro tipo de organización social, donde el líder llega, decide y hace no sé qué. Entonces, era intentar cambiar toda esa mentalidad, era decirles que había que hacer una orden del día, que dar la palabra, que hacer que todos participaran, motivarlos. Pero también era la cuestión de ver cómo le hacíamos para quitar la cuestión de los chismes, que era algo muy común, era educar a la gente y hacer que realmente participara y tomara conciencia. Entonces, para eso decidimos hacer un plan de formación. (Nelis Palomo).”
La comisión de prensa para comunicar
- “La comisión de prensa se dedicaba a sacar volantes, a hacer mantas, pintas, cosas que informaran a la gente de las negociaciones o actividades que se estaban realizando o se tenían que realizar. Por ejemplo, con lo de la expropiación sacamos un boletín explicando qué era, cómo debía manejarse, porque había mucha gente que no sabía ni qué onda. . . o sea, no sabían qué onda con la expropiación, si los beneficiaba o los iba a perjudicar y. . .pues de allí se sacó el folleto explicándoles. La gente le entraba con ganas a esta comisión, no se integraban formalmente, pero veían y órale, se llevaban su paquetito de volantes, carteles y los repartían entre los vecinos. En las marchas era igual: todo mundo repartiendo cosas, pintando. Nos juntábamos y chin nos dispersábamos para difundir nuestras cosas… (Enrique Flores).”
- “Con el apoyo económico que recibimos de una fundación, la comisión de Prensa y Propaganda empieza a comprar un mimeógrafo, el quemador de esténciles, materiales para la elaboración de boletines, mantas y cosas por el estilo. Ya con recursos empezamos a darle otro sentido a nuestro boletín; empezamos a tratar asuntos educativos, culturales, de historia; también incluimos poemas, varias cosas, y esto porque ya era más fácil tener una continuidad en los boletines, ya no íbamos a las imprentas, nosotros lo hacíamos.” (Enrique Flores García)

También aprendimos Derecho
“Nosotros, sí que agarramos el toro por los cuernos en las cuestiones legales. A mí me tocó estar un poco dentro de esta situación sin conocer mucho las cuestiones legales; pues de alguna manera nos las ingeniábamos para hacer frente a los problemas, a los caseros, a las autoridades. La gente se dio cuenta de esta situación, y pues con más ganas nos apoyaban, iban con nosotros a discutir, a plantear sus opiniones. Los mismos caseros, en algunos casos pensaron dos veces antes de actuar. Ya no era tan sencillo para ellos . . .(José Meza Rosas)”.
La comisión de mujeres, un cambio de raíz
- “La comisión de mujeres empieza a ver todo lo del abasto popular, se hace un taller de nutrición sobre el uso de la soya; para los niños se hacen talleres, se hace uno de pintura, de títeres, y esto pensando y teniendo la idea de que. . . pues de darle respuesta a la bronca que las compañeras tienen siempre para poder participar, su bronca inmediata: los niños, entonces intentando dar soluciones a ese tipo de cosas, pensamos que la respuesta tenía que ser integral: mujer-hijos pero no se logró, no lo hemos podido solucionar todavía.” (Nelis Palomo)
- Con mi familia todo esto no me trajo ningún problema porque le teníamos que entrarle todos. Aquí casi participó más la mujer, pero a veces esto en otras familias trajo problemas, cuando los esposos llegaban de trabajar, ya querían que su esposa estuviera en la casa con sus hijos esperándolo con la comida; hubo ocasiones en que se nos hacía tarde y no llegábamos a tiempo, y cosas así; entonces muchas de las veces había discusiones. Pero los esposos no entendían que para uno era sentirse más realizada, tanto emocional como humanamente, pero. . .pues así era. Y así es, por ahora. . .” (Lourdes Arellano)
- “Para mí ha cambiado mucho la vida. Sí porque si quieres yo era la mujer sumisa a que el marido le decía “esto se hace, esto no se hace, entonces yo me acerqué a la Unión, era una persona demasiada cohibida no sé, pero ellos perfectamente se daban cuenta de quien eran las personas que se sentían así, pero agarraban y nos hacían que participáramos en las pláticas, no nos hacían menos al contrario. Entonces tuve un cambio bastante fuerte en mi vida personal, privada y todo, porque eran 23 años que yo no había trabajado y ahora estoy aquí en el taller. También un cambio en mi familia, todos ahora más responsables , todos trabajarle. . . el cambio de decirle a mi marido “soy mujer, déjame demostrarme a mí misma que puedo salir adelante “, entonces era demostrarme a mí misma que puedo como mujer tengo los mismos derechos que tiene el hombre, y para mí ahora ese es mi modo de pensar y por eso pienso seguir adelante aquí en el taller y en la Unión, y que todos los tropiezos que tenga, errores . . .pues sacarlos adelante, y poder ahora sí, saberme desenvolver ante la gente, cosa que. . . tal vez no sepa desenvolverme pero que pues poco a poco lo voy a lograr. Claro que sí.” (Dolores Rosenda Negrete)

Aprendimos solidaridad
“Yo al principio de mi participación sí tenía problemas, ahora ya no. Al contrario mi esposo es de las personas que me dice:” mira si algo necesitan en la Unión, coopera con mucho gusto, tú ve”. O sea, que él me da ánimos .Ahorita mi hijo está en solicitantes de vivienda y nuera, entonces también él anda metido en esto . Un día mi hijo le dijo a mi esposo: oye papá , ¿ahora por quién vas a votar? él le dijo: “Pues no hay necesidad de votar , si ellos solitos se dan sus votos”, y yo le dije: “no, es que mira, realmente es un robo”. Y es que yo siento ahora con nuestro gobierno como rencor, como que siento así , o sea, un rechazo hacia ellos no sé por qué pero será por lo que he visto en todo este tiempo, por lo que yo he oído, por ejemplo que muchos están en cárceles clandestinas y pues. . ..muchas madres vestidas de luto, ahora sí que pidiendo a sus hijos, y digo a lo mejor un día puedo estar en ese caso ¿no? Y se imagina ¡cuánto tiempo tendrán sus hijos encerrados ¡ ¿ por qué? Por andar luchando . . .no sé, pero si fue como nosotros no es justo.” (Ma. Luisa Camacho)
Y después de todo, ganamos
“Ahora que tengo mi casa es una satisfacción muy grande, porque yo desde que estaba chica siempre quise tener una casa, entonces yo decía: me voy a meter al PRI p ´a ver si me ayudan, aunque sea que remodelen la casa , pero nunca lo hicieron . Pero ya después de dos años ahora tengo mi casa y . . . pues siento un orgullo porque después de todo lo que sufrí , pues ahora estamos viendo la realidad de las cosas: mi casa. Para mí es algo que yo veía imposible de obtener, pero con la Unión ese sueño se ha hecho realidad.” (Ma. Antonieta Martínez Medrano)