Mi padre no nos heredó dinero. Mi padre tenía un medio hermano mayor por parte de su madre. Mi tío, de apellido Pallares, tenía grandes extensiones de terreno que alquilaba para la siembra de arroz en Jojutla, Estado de Morelos. Al mismo tiempo era albacea de un terreno que la madre de ambos había heredado a mi padre. Cuando murió mi tío hubo muchos problemas. Mi padre perdió el litigio, creo debido a la muerte del abogado que llevaba el asunto, lo que trajo como consecuencia que nos mudáramos a Cuernavaca, lo cual al final nos trajo muchos beneficios.

Mi padre fue un hombre muy tranquilo y emprendedor, murió a un año de cumplir 99. Dos de mis medios hermanos murieron cerca de esta edad: Esther, de 93 años y Alberto, de 94. Éste último estuvo en esta Universidad en el plantel de Cumbres de Maltrata, estudiando inglés y computación, además heredó de mi padre ser un hombre muy activo y no darse por vencido.

Mi padre atendía una farmacia, inventó –entre otras muchas cosas– un remedio contra el piquete de alacrán. Mi hermana Dora estudió para Química Farmacobióloga, me imagino que inspirada en mi papá.

Mi padre no tomaba aunque se tomaba una copita de jerez, cuando podía o había. Mis hermanos y medios hermanos tampoco fueron bebedores.

Creo que mi papá nos heredó su ejemplo.

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