Mi salud actual está un poco deteriorada, supongo debido a mi edad, en mayo cumpliré 84 años. Hace menos de dos años me resultó una arritmia, el hombro derecho con problemas de dolor, he visto a la geriatra, cardiólogo y ortopedista, pero con medicinas y ejercicio ahí la llevo. También tengo muchos olvidos, pero tengo tantas cosas que hacer que no hago mucho caso, posiblemente la fe me ha ayudado mucho, para no sentirme mal, sentirme viva.
Bueno desde septiembre del 2011 empecé a ir a la UTE, pero a finales del 2018, ya no había quien me llevara, ya no se le pudo pagar al joven que me transportaba y ayudaba en otros trabajos de la casa. Aunque hay coche, no sé manejar, así que tomaba dos camiones y el metrobús de ida y vuelta para ir a la UTE, hasta que se presentó la pandemia y dejamos de ir.
Durante la pandemia hemos salido a diversas consultas, en un principio mi hermana y yo no estábamos junto a mi hija, porque ella y Maru ,quien cuida a mis perritos, salían a las compras y no querían ponernos en riesgo. Después, poco a poco, las tres empezamos a comer juntas, dividiéndonos los días para hacer las comidas.
También, aprovechamos las salidas al médico para desayunar o comer en la calle, pero tomando muchas precauciones. Hasta la fecha nos traen de Walmart la despensa cada semana y cada martes se pone un tianguis como a 200 metros de nuestro domicilio donde compramos.
De nueve perritos, yo cuidaba tres que se llevan bien, pero desafortunadamente a uno de los que cuidaba Maru le dio diabetes y quedó cieguita. Se llama Oliva, ahora la tiene mi hija, porque dos veces al día tiene que inyectarle insulina. Mi hija también cuida a dos perritas, Yoli y Bony, que están separadas, porque una es muy agresiva con otros animales aunque es un amor con las personas.
A la salida de mi recámara al jardín, tuve que cerrar con malla ciclónica para que Oli, la cieguita, en el día esté conmigo, salga al baño y no corra peligro con los otros perritos. Para acabar de completar, un perrito que tiene 14 años, Skoll, tiene ataques de ansiedad, está sano físicamente, pero es muy demandante de mi presencia.
Además desde diciembre he tenido que ir a la Alcaldía por el problema del agua, con otras personas de Tlalpan, así que pase lo que pase, he tenido que seguir activa y productiva.