Desde hace más o menos cuatro años estoy inscrita en esta materia de la Universidad de la Tercera Edad. Me ha gustado mucho porque creía haber olvidado muchas cosas que he vivido y gracias a esto –creo– mi memoria ha resucitado.
Estoy segura de que todos los trabajos que el maestro me ha calificado son historias reales. He tenido muchas experiencias como activista que fui o sigo siendo, ahora en menor medida, pero mi activismo sigue vigente, pues todavía voy a las marchas. Por ahora me preparo para la del próximo domingo 8 de marzo y para no salir el día 9. Todavía asisto a la Alcaldía de Tlalpan y a oficinas centrales del Gobierno de la Ciudad De México a hacer trámites. Mi vida personal está estrechamente ligada al activismo.
Una vez mi hija me dijo “habla de tu jardín o de cuando eras joven. Siempre hablas de política.” Pero como dije antes, mi vida está estrechamente ligada a ella.